Buenas tardes familia.
Teniendo al maestro kampesino, toca callar, pero voy a contar una chorrada, que a lo mejor, entre cuquilleros, sabréis sacar algo de verdad en lo que digo, ya que yo, ni soy de reclamo ni sé.
TenÃa yo un gran amigo, muy muy cuquillero, que renunciaba en su coto a cazar la perdiz en volaterÃa, para, a cambio, poder cazarlas al reclamo.
Me decÃa que las traÃa jovenicas de Arévalo, que eran las mejores, y también de lo más secano de AlmerÃa, nuestra provincia hermana.
TenÃa como un almacén de 1000 metros cuadrados, la mitad cerrado con redes, a modo de voladero o gran jaulón.
Y tenÃa el suelo de tierra, y plantadas esparteras, tomillos y romeros.
Y cajones para que les criaran.
Y no bajarÃan de 20 o 25 pájaros los que tenÃa en sus jaulas, por las paredes.
Y les recogÃa gusanos de alas y demás insectos, y camarrojas y lisones, y verdolaga y demás verde.
Y a lo que voy.
El tipo, grande, me dijo un dÃa que me fui con él...
Aaaaacho, que sepas que porque no te guste, esto es un arte.
Y con el macho cantando, me explicaba los cantos, y como reculaba el pájaro ante la llamada del campo.
Y me dijo...
Aaaaacho, yo tengo pájaros muy fuertes, machos con 2 cojones, para cuando el campo tiene machos muy fuertes, tengo pájaros para tentar al mejor macho que venga y que no se cague. Sabes ?
Y pájaros medianos, para no espantar a los machos no tan fuertes, pero asÃ, que se crean que pueden presentar batalla y no se amilanen.
Y perdices medio mariconas, que son perdices que cantan y llaman pero en plan blando, flojas, y que asÃ, den la impresión de que son presa fácil de otros machos que piensen que las pueden apalizar ante su hembra.
Entiendes, zagal .... ?
Jajaja jajaja, magnÃfico hombre cuquillero, ojalá hubiese entrado a su engaño, a su enza, Manolón...., querido mÃo, que Dios te tenga cerca y a tu mujer y a tu hija.
Pero lo intentó y yo, no entré.
Para mÃ, con 20 años, no habÃa otra que matar perdices al salto, y yo lo sentÃ, pero la llamada del campo, como decÃa D. Miguel Delibes, me atrapó en la guerra galana en laderas de fuerte desnivel, sin tapujos ni trampa, un tú a tú, sin complacencias.
Y ahà lo dejo.
Doy fé de este personaje, un tÃo especial y espectacular allá por donde pise, ya fuere en éste mundo o en otro.
Pepote y kampesino, sacar vuestras conclusiones.
Un abrazo.