Tuslances.com - Caza y Pesca


Volver Volver al índice

Picos de Europa, el primer espacio natural protegido de España cumple 100 años

Picos de Europa, el primer espacio natural protegido de España cumple 100 años

Enviado por Expansion.com el 28-05-2018

Pedro Pidal, marqués de Villaviciosa, logró que Picos de Europa fuera el primer espacio natural protegido de España en 1918. El aniversario es la excusa para recorrer los senderos de este santuario de la naturaleza.
227 Visitas
Compartir en Whatsapp

Enamorado del Parque Nacional de la Montaña de Covadonga, en él desearía vivir, morir y reposar eternamente; pero, esto último, en Ordiales, en el reino encantado de los rebecos y las águilas, allí donde conocí la felicidad de los cielos y de la Tierra, allí donde pasé horas de admiración, emoción, ensueño y transporte inolvidables, allí donde adoré a Dios en sus obras como Supremo artífice, allí donde la Naturaleza se me apareció verdaderamente como un templo". Pocos de los que leen este epitafio grabado en el mirador de Ordiales conocen a su autor. Pedro Pidal y Bernaldo de Quirós, marqués de Villaviciosa de Asturias, escribió tan encendida proclama en uno de los muchos textos en los que glosó la belleza y los valores de Picos de Europa.

Gracias a este personaje irrepetible lasmontañas cantábricas fueron declaradas parque nacional en los albores del siglo XX. Fue el primer espacio natural reconocido en España y uno de los más tempranos del mundo, a la manera de los norteamericanos Yellowstone y Yosemite. "¿No hay santuarios para el arte? ¿Por qué no ha de haberlos para la naturaleza?", declaró en su discurso en 1916 a favor de la Ley de Parques Naturales. Su impulso y vehemencia -como senador, no dudó en defender alguna de sus tesis con una pistola apoyada en el atril- permitieron que con fecha de 22 de julio de 1918 se aprobase la Ley del Parque Nacional de la Montaña de Covadonga.

Un adelantado a su tiempo

Amante del aire libre, cazador, patriota, hombre religioso y asturiano de pro, materializó en la montaña astur su sueño más preciado cuando dos meses más tarde, el 8 de septiembre de 1918, los reyes de España, Alfonso XIII y Victoria Eugenia, inauguraron en la sagrada cueva abierta sobre el río Auseva el parque nacional. Se hizo coincidir aquel acto con la celebración del XII Centenario de la Batalla de Covadonga. Así se dio fuerza a la idea de que la cuna de la Reconquista nació en este punto de Asturias, uniendo de paso naturaleza, historia y religión. Cien años después de aquello, se preparan más de 80 actos culturales, deportivos, litúrgicos e institucionales en conmemoración de la efeméride.

Dos de los más de 200.000 excursionistas que hacen la ruta del Cares cada año, el sendero más frecuentado de España. Alfredo Merino

Eduardo Martínez Pisón, catedrático de geografía y responsable del proyecto del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama (el último declarado en España) explica que "si no hubiera sido por Pedro Pidal, el proyecto habría sido una locura. Sólo gracias a su determinación e influencias fue posible". Para este intelectual, el marqués de Villaviciosa impulsó los dos primeros parques nacionales: Picos y Ordesa (dos semanas más tarde) "en sitios muy agrestes y marginales", lugares en definitiva donde no hubiese demasiados problemas para declararlos espacios protegidos. "Fue una idea muy adelantada a su tiempo. Pidal plasmó la filosofía de conservación en paisajes apenas intervenidos. Quiso crear reservas naturales en lugares con grandes valores y, sobre todo, remotos y poco humanizados", coincide Juan Antonio Vielva, último director-conservador del Parque Natural de Peñalara.

Volvamos a Picos. La extensión del espacio acotado en 1918 era exigua: 16.925 hectáreas concentradas en el macizo de Cornión. Tuvieron que pasar 77 años para que se protegiera de manera integral el conjunto de estas montañas: no fue hasta 1995 cuando el Parque Nacional de la Montaña de Covadonga conoció una ampliación. El espacio pasó a 64.660 hectáreas, cambiando su nombre por el de Picos de Europa. La extensión fue de nuevo ampliada en 2014 hasta 67.455 h. De esta manera quedan dentro del parque el Macizo Central y el de Andara.

Picos de Europa es la porción más importante de la cordillera Cantábrica. A caballo de tres comunidades autónomas: Asturias, Cantabria y Castilla y León, su cercanía al mar Cantábrico, 15 kilómetros en línea recta, es el origen de su nombre, al ser sus cumbres nevadas la primera tierra firme que veían los antiguos navegantes que regresaban del Atlántico. Dejando a un lado sus valores paisajísticos, destaca en Picos su biodiversidad. Oso, lobo, urogallo, quebrantahuesos, alimoche, águila real, gato montés, nutria, rebeco, cabra montés y salmón son especies sobresalientes de una nómina de 209 vertebrados, en la que se incluye el 88% de los mamíferos terrestres de la Península Ibérica, el 82% de los anfibios y el 72% de las aves reproductoras.

Turismo atractivo

En el Monasterio de Santo Toribio de Liébana se venera el mayor trozo de la cruz de Jesucristo. Alfredo Merino.

La figura del parque nacional es hoy un poderoso atractivo turístico y el motor económico de la zona. El espacio protegido recibió en 2017 algo más de dos millones de personas, el tercero más visitado de España después del Teide, con cuatro millones de turistas, y Sierra del Guadarrama, con 2,4 millones. La mayoría de los visitantes de Picos practica un turismo más activo que en otras zonas protegidas, gracias a la atractiva oferta de rutas que ofrece.

La caminata por las redes de senderos de media y baja montaña y el excursionismo de alta montaña son actividades principales. Destaca sobremanera la Senda del Cares. Recorre la Garganta Divina, tajo abierto por el río salmonero entre el Macizo del Cornión y los Urrieles. Se trata del sendero más frecuentado de España, con más de 200.000 caminantes al año, número similar al de visitantes del Museo de Arte Romano de Mérida o el Museo Sorolla de Madrid. El recorrido de 11 kilómetros une el pueblo de Caín, en León, con Puente Poncebos, Asturias, a través de un aéreo sendero tallado en las paredes rocosas.

Fuente Dé, acceso a Picos de Europa desde Cantabria, es el punto de arranque de otra de las más apreciadas excursiones piqueras: la que se inicia en la estación superior del teleférico y desciende por los prados de Áliva, la gran depresión situada a los pies de Peña Vieja, donde asegura la tradición que pasó el ejército árabe tras su derrota por Don Pelayo. El tercer recorrido es la llamada Ruta de la Reconquista, que transita por parte del camino que siguieron los árabes después de la mencionada derrota y cuya senda se puede recorrer a lo largo de tres jornadas.

El primer conservacionista

Excepto para algunos naturalistas y montañeros, la figura de Pedro Pidal (1870-1941) es desconocida para la opinión pública, pese a que ganó la primera medalla olímpica del deporte español: plata en los Juegos de París de 1900 en tiro al pichón y primer miembro del Comité Olímpico Español, creado en 1905. Aristócrata y político, empresario y deportista, gran viajero y prolífico escritor, excelente tirador con arco e imbatible cazador de osos, excéntrico y exagerado, visionario y generoso, debemos a tan singular personaje la aparición de la política conservacionista en España y la creación de los primeros espacios naturales protegidos de nuestro país. El padre del conservacionismo español también fue un adelantado del alpinismo en España. Lo hizo con su gesta más audaz: la primera ascensión en 1904 del hasta entonces inexpugnable Naranjo de Bulnes. Fue la primera escalada realizada en nuestro país, unánimemente considerada como el hito que marca el nacimiento del alpinismo español. "¿Qué idea me formaría de mí mismo y de mis compatriotas si llegase a mis oídos la noticia de que unos extranjeros habían tremolado la bandera de su patria sobre la cumbre virgen del Naranjo de Bulnes, en España, en Asturias y en mi cazadero favorito de robezos?", se preguntó Pidal. Acto seguido, pertrechado con unas alpargatas y una cuerda que compró enChamonix (Francia), logró la anhelada cumbre en compañía del insuperable Gregorio Pérez "El Cainejo", quien guió al marqués por las vertiginosas llambrías del mítico "Picu".


 

FUENTE: http://www.expansion.com


227 Visitas
Compartir en Whatsapp

No hay comentarios

Escribe un comentario



Los comentarios aquí publicados no reflejan de ningún modo la opinión de Tuslances.com. Este blog se reserva el derecho a eliminar los mensajes que no considere apropiados para este contenido. AVISO: La IP de los usuarios queda registrada, cualquier comentario ofensivo será eliminado sin previo aviso.

Este espacio tiene unos criterios de moderación independientes a Tuslances.com y a sus foros públicos, serán los editores de este espacio los responsables de las acciones de control de los comentarios de este canal y será a ellos a los que habrá que realizar las reclamaciones que sean oportunas.